LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS

DOMINGO, 29 DE ENERO DE 2012
Lectura del Santo Evangelio según San Marcos (1,21-28):
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad.
Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: « ¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.»
Jesús lo increpó: «Cállate y sal de él.»
El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: « ¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen.»
Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

Palabra del Señor

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (1,14-20)


El martirio de San Marcos.

Les Très Riches Heures du Duc de Berry Hermanos Limbourg (c. 1410).

Musée Condé, Chantilly, Francia.


DOMINGO, 22 DE ENERO DE 2012.
Lectura del Santo Evangelio según San Marcos (1,14-20):
Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.»Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago.
Jesús les dijo: «Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.»
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.

Palabra del Señor

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (1,35-42)

AGNUS DEI

Francisco de Zurbarán

DOMINGO, 15 DE ENERO DE 2012.

Lectura del Santo Evangelio según San Juan (1,35-42):
En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús.
Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: « ¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»
Él les dijo: «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús.
Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»
Palabra del Señor

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (1,1-18)

“HIC DE VIRGINE MARIA JESUS CHRISTUS NATUS EST.”
DOMINGO, 25 DE DICIEMBRE DE 2011
Lectura del Santo Evangelio según San Juan (1,1-18):
En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios. Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."» Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.
Palabra del Señor

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (1,26-38)

DOMINGO, 18 DE DICIEMBRE DE 2011

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas (1,26-38):
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»
Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»
María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y la dejó el ángel.
Palabra del Señor

CARTA DE ADVIENTO




Intentaba encontrar alguna página en Internet en la que hablase de la Navidad.
Empezaron a salir páginas donde se podían leer ofertas de viajes, cenas, bailes, recetas de cocina…se podía leer de todo; de todo menos de Jesús.
Parece que no es noticia que nazcas en un viejo pesebre. La tradición, (viene de la palabra “tradire” que significa transmitir), está siendo tapada por un comercio pagano de nuestro Credo.
Ha nacido el Salvador, el Mesías, el Señor; y ¿a quién le importa?.
No tenemos tiempo para eso, hay que preparar la cena de nochebuena, (no prepararnos para la Noche Buena); hay que comprar mantecados, turrones, pensar que nos ponemos para estar elegantes, pensar qué podemos regalar/nos. Televisión hará su maratón benéfico, (hay que entretener a nuestra conciencia).
Y mientras Tú, bendito Dios, cuya fidelidad es incomparable, nos recuerdas año tras año, que vienes al mundo en un establo, porque a María Santísima no le han dado cobijo en la posada; vienes para darnos un mensaje de amor en un idioma universal.
Fe, Esperanza y Caridad conforman las Virtudes Teologales; de las tres, la Caridad es la más importante, puesto que incluye a las otras dos. La Caridad es, en el lenguaje de la Santa Madre Iglesia, referente al Amor, amor a Dios y amor al prójimo.
Jesús hace de la caridad el mandamiento nuevo (cf Jn 13, 34). Amando a los suyos ‘hasta el fin’ (Jn 13, 1), manifiesta el amor del Padre que ha recibido. Amándose unos a otros, los discípulos imitan el amor de Jesús que reciben también en ellos. Por eso Jesús dice: ‘Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor’ (Jn 15, 9). Y también: ‘Este es el mandamiento mío: que os améis unos a otros como yo os he amado’ (Jn 15, 12).
Fruto del Espíritu y plenitud de la ley, la caridad guarda los mandamientos de Dios y de Cristo: ‘Permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor’ (Jn 15, 9-10; cf Mt 22, 40; Rm 13, 8_10).
Jesús, te doy las gracias por venir cada año, cada día de mi vida, a transmitirme un mensaje de amor; desde la libertad que me has otorgado, te pido fuerzas para guardar tus mandamientos, perdón por las ofensas que haya cometido y valentía para defender mi credo en cualquier foro.
En esta Navidad de 2011, (sin olvidar en ningún momento a los que este año partieron a la Casa del Padre), deseo de todo corazón a todos los cofrades y amigos, permanecer en el amor a Cristo.
El Hermano Mayor electo.

LA KALENDA



El Martirologio Romano prevé el canto de la Kalenda o pregón navideño en el día de la vigilia de Navidad, en la conclusión de las Laudes o de una hora menor de la Liturgia de las Horas. En 2008 el Papa Benedicto XVI dispuso que sea cantada al final de la breve vigilia de preparación a la Misa de Nochebuena, antes de que comience la procesión de entrada.


La Kalenda o Pregón Pascual

Octavo de las Kalendas de enero; luna octava.
Trascurridos innumerables siglos desde la creación del mundo,
cuando en el principio Dios creó el cielo y la tierra,
y formó al hombre a imagen suya.
Después de muchos siglos desde entonces,
después del Diluvio, en que Altísimo pusiera su arco en las nubes
como signo de alianza y de paz.
Veintiún siglos después de la emigración de Abrahán,
nuestro padre en la fe, de Ur de Caldea.
Trece siglos después de la salida del pueblo de Israel de Egipto,
bajo la guía de Moisés.
Cerca de mil años después de la unción de David como rey.
En la semana sexagésima quinta según la profecía de Daniel.
En la Olimpíada ciento noventa y cuatro.
El año setecientos cincuenta y dos de la fundación de la Urbe.
El año cuarenta y dos del imperio de César Octavio Augusto,
estando todo el orbe en paz:
Jesucristo, eterno Dios e Hijo del eterno Padre,
queriendo consagrar el mundo con su piadosísima venida,
del Espíritu Santo concebido,
nueve meses después de su concepción:
(de rodillas)
en Belén de Judea nace, de María Virgen, hecho hombre.
(de pie)
La Natividad de nuestro Señor Jesucristo según la carne.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (1, 6-8. 19-28)



DOMINGO, 11 DE DICIEMBRE DE 2011.

Lectura del Santo Evangelio según San Juan (1,6-8.19-28):


Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.
Y éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: « ¿Tú quién eres?»


Él confesó sin reservas: «Yo no soy el Mesías.»


Le preguntaron: « ¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?»


El dijo: «No lo soy.»


« ¿Eres tú el Profeta?»


Respondió: «No.»


Y le dijeron: «¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?»


Él contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: "Allanad el camino del Señor", como dijo el profeta Isaías.»


Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?»


Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia.»
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.
Palabra del Señor.