DOMINGO DE PASIÓN


DOMINGO DE PASIÓN, 17 DE ABRIL DE 2011.

Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo (26,14–27,66):

C. En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso:

S. «¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?»

C. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.

C. El primer día de los Ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:

S. -«¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?»

C. Él contestó:+ «Id a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: "El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos."»

C. Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua.

C. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo: + «Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.»

C. Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro:

S. «¿Soy yo acaso, Señor?»

C. Él respondió:+ «El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él; pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del hombre!; más le valdría no haber nacido.»

C. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:

S. «¿Soy yo acaso, Maestro?»

C. Él respondió:+ «Tú lo has dicho.»

C. Durante la cena, Jesús cogió pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: + «Tomad, comed: esto es mi cuerpo.»

C.. Y, cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias y se la dio diciendo: + «Bebed todos; porque ésta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos para el perdón de los pecados. Y os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta el día que beba con vosotros el vino nuevo en el reino de mi Padre.»

C. Cantaron el salmo y salieron para el monte de los Olivos.

C. Entonces Jesús les dijo:+ «Esta noche vais a caer todos por mi causa, porque está escrito: "Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño." Pero cuando resucite, iré antes que vosotros a Galilea.»

C. Pedro replicó:S. «Aunque todos caigan por tu causa, yo jamás caeré.»

C. Jesús le dijo:+ «Te aseguro que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.» C . Pedro le replicó:

S. «Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. »

C. Y lo mismo decían los demás discípulos.

C. Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y les dijo:+ «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.»

C. Y, llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse. Entonces dijo:+ «Me muero de tristeza: quedaos aquí y velad conmigo.»

C. Y, adelantándose un poco, cayó rostro en tierra y oraba diciendo: + «Padre mío, si es posible, que pase y se aleje de mí ese cáliz. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres.»

C. Y se acercó a los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro:+ «¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu es decidido, pero la carne es débil.»

C. De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo:+ «Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.»

C. Y, viniendo otra vez, los encontró dormidos, porque tenían los ojos cargados. Dejándolos de nuevo, por tercera vez oraba, repitiendo las mismas palabras. Luego se acercó a sus discípulos y les dijo:+ «Ya podéis dormir y descansar. Mirad, está cerca la hora, y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me entrega.»

C. Todavía estaba hablando, cuando apareció Judas, uno de los Doce, acompañado de un tropel de gente, con espadas y palos, mandado por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El traidor les había dado esta contraseña:

S. «Al que yo bese, ése es; detenedlo.»

C. Después se acercó a Jesús y le dijo:

S. «¡Salve, Maestro!»

C. Y lo besó. Pero Jesús le contestó:+ «Amigo, ¿a qué vienes?»

C. Entonces se acercaron a Jesús y le echaron mano para detenerlo. Uno de los que estaban con él agarró la espada, la desenvainó y de un tajo le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote. Jesús le dijo:+ «Envaina la espada; quien usa espada, a espada morirá. ¿Piensas tú que no puedo acudir a mi Padre? Él me mandaría en seguida más de doce legiones de ángeles. Pero entonces no se cumpliría la Escritura, que dice que esto tiene que pasar.»

C. Entonces dijo Jesús a la gente:+ «¿Habéis salido a prenderme con espadas y palos, como a un bandido? A diario me sentaba en el templo a enseñar y, sin embargo, no me detuvisteis.»

C. Todo esto ocurrió para que se cumpliera lo que escribieron los profetas. En aquel momento todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. Los que detuvieron a Jesús lo llevaron a casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían reunido los escribas y los ancianos. Pedro lo seguía de lejos, hasta el palacio del sumo sacerdote, y, entrando dentro, se sentó con los criados para ver en qué paraba aquello. Los sumos sacerdotes y el sanedrín en pleno buscaban un falso testimonio contra Jesús para condenarlo a muerte y no lo encontraban, a pesar de los muchos falsos testigos que comparecían. Finalmente, comparecieron dos, que dijeron:

S. «Éste ha dicho: "Puedo destruir el templo de Dios y reconstruirlo en tres días."»

C. El sumo sacerdote se puso en pie y le dijo:S. «¿No tienes nada que responder? ¿Qué son estos cargos que levantan contra ti?»

C. Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo:

S. «Te conjuro por Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.»

C. Jesús le respondió:+ «Tú lo has dicho. Más aún, yo os digo: Desde ahora veréis que el Hijo del hombre está sentado a la derecha del Todopoderoso y que viene sobre las nubes del cielo.»

C. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo:

S. «Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué decidís?»

C. Y ellos contestaron:

S. «Es reo de muerte.»

C. Entonces le escupieron a la cara y lo abofetearon; otros lo golpearon, diciendo:

S. «Haz de profeta, Mesías; ¿quién te ha pegado?»

C. Pedro estaba sentado fuera en el patio, y se le acercó una criada y le dijo:

S. «También tú andabas con Jesús el Galileo.»

C. Él lo negó delante de todos, diciendo:

S. «No sé qué quieres decir.»

C. Y, al salir al portal, lo vio otra y dijo a los que estaban allí:

S. «Éste andaba con Jesús el Nazareno.»C. Otra vez negó él con juramento:

S. «No conozco a ese hombre.»C. Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro:

S. «Seguro; tú también eres de ellos, te delata tu acento.»

C. Entonces él se puso a echar maldiciones y a jurar, diciendo:

S. «No conozco a ese hombre.»

C. Y en seguida cantó un gallo. Pedro se acordó de aquellas palabras de Jesús: «Antes de que cante el gallo, me negarás tres veces.» Y, saliendo afuera, lloró amargamente. Al hacerse de día, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron para preparar la condena a muerte de Jesús. Y, atándolo, lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador. Entonces Judas, el traidor, al ver que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y ancianos, diciendo:

S. «He pecado, he entregado a la muerte a un inocente.»

C. Pero ellos dijeron:

S. «¿A nosotros qué? ¡Allá tú!»

C. Él, arrojando las monedas en el templo, se marchó; y fue y se ahorcó. Los sumos sacerdotes, recogiendo las monedas, dijeron:

S. «No es lícito echarlas en el arca de las ofrendas, porque son precio de sangre.»

C. Y, después de discutirlo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para cementerio de forasteros. Por eso aquel campo se llama todavía «Campo de Sangre». Así se cumplió lo escrito por Jeremías, el profeta: «Y tomaron las treinta monedas de plata, el precio de uno que fue tasado, según la tasa de los hijos de Israel, y pagaron con ellas el Campo del Alfarero, como me lo había ordenado el Señor.» Jesús fue llevado ante el gobernador, y el gobernador le preguntó:

S. «¿Eres tú el rey de los judíos?»

C. Jesús respondió:+ «Tú lo dices.»

C. Y, mientras lo acusaban los sumos sacerdotes y los ancianos, no contestaba nada. Entonces Pilato le preguntó:

S. «¿No oyes cuántos cargos presentan contra ti?»

C. Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, el gobernador solía soltar un preso, el que la gente quisiera. Había entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, les dijo Pilato:

S. «¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?»

C. Pues sabía que se lo habían entregado por envidia. Y, mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir:

S. «No te metas con ese justo, porque esta noche he sufrido mucho soñando con él.»

C. Pero los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la gente que pidieran el indulto de Barrabás y la muerte de Jesús. El gobernador preguntó:

S. «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?»

C. Ellos dijeron:S. «A Barrabás.»

C. Pilato les preguntó:

S. «¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?»

C. Contestaron todos:

S. «Que lo crucifiquen.»

C. Pilato insistió:

S. «Pues, ¿qué mal ha hecho?»

C. Pero ellos gritaban más fuerte:

S. «¡Que lo crucifiquen!»

C. Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos en presencia de la multitud, diciendo:

S. «Soy inocente de esta sangre. ¡Allá vosotros!»

C. Y el pueblo entero contestó:

S. «¡Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!»

C. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía; lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se burlaban de él, diciendo:

S. «¡Salve, rey de los judíos!»

C. Luego le escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella la cabeza. Y, terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz. Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir: «La Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa, echándola a suertes, y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de su cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Éste es Jesús, el rey de los judíos.» Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban lo injuriaban y decían, meneando la cabeza:

S. «Tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz.»

C. Los sumos sacerdotes con los escribas y los ancianos se burlaban también, diciendo:

S. «A otros ha salvado, y él no se puede salvar. ¿No es el rey de Israel? Que baje ahora de la cruz, y le creeremos. ¿No ha confiado en Dios? Si tanto lo quiere Dios, que lo libre ahora. ¿No decía que era Hijo de Dios?»

C. Hasta los bandidos que estaban crucificados con él lo insultaban. Desde el mediodía hasta la media tarde, vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde, Jesús gritó: + «Elí, Elí, lamá sabaktaní.»

C. (Es decir:+ «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»)

C. Al oírlo, algunos de los que estaban por allí dijeron:

S. «A Elías llama éste.»

C. Uno de ellos fue corriendo; en seguida, cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio a beber. Los demás decían:

S. «Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo.»

C. Jesús dio otro grito fuerte y exhaló el espíritu.Todos se arrodillan, y se hace una pausa

C. Entonces, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se rajaron. Las tumbas se abrieron, y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron. Después que él resucitó, salieron de las tumbas, entraron en la Ciudad santa y se aparecieron a muchos. El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, el ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron aterrorizados:

S. «Realmente éste era Hijo de Dios.»

C. Había allí muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para atenderlo; entre ellas, María Magdalena y María, la madre de Santiago y José, y la madre de los Zebedeos. Al anochecer, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que era también discípulo de Jesús. Éste acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Y Pilato mandó que se lo entregaran. José, tomando el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo puso en el sepulcro nuevo que se había excavado en una roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó. María Magdalena y la otra María se quedaron allí, sentadas enfrente del sepulcro. A la mañana siguiente, pasado el día de la Preparación, acudieron en grupo los sumos sacerdotes y los fariseos a Pilato y le dijeron:

S. «Señor, nos hemos acordado que aquel impostor, estando en vida, anunció: "A los tres días resucitaré." Por eso, da orden de que vigilen el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos, roben el cuerpo y digan al pueblo: "Ha resucitado de entre los muertos." La última impostura sería peor que la primera.»

C. Pilato contestó:

S. «Ahí tenéis la guardia. Id vosotros y asegurad la vigilancia como sabéis.»

C. Ellos fueron, sellaron la piedra y con la guardia aseguraron la vigilancia del sepulcro.

Palabra del Señor

CARTA DE NUESTRO CONSILIARIO

D. Esteban Belmonte.

Director Espiritual de la Real y Muy Ilustre

Hermandad del Santo Sepulcro

y Nuestra Señora de los Dolores.




SEMANA SANTA.


Queridos hermanos de la Hermandad del Santo Sepulcro.


Agradezco la petición que me hace la Hermandad del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de los Dolores para comunicarme con los Hermanos en el blog de la Hermandad.


La Iglesia celebra para todos la cuaresma, buscando una renovación cada vez mas profunda, mirando a Cristo, a su amor apasionado por el Padre y por los hombres, viviendo su misterio de ¨semilla” que, depositada en la tierra, muere y da mucho fruto.


Nosotros como cristianos cofrades hemos de recorrer el itinerario cuaresmal dejándonos guiar continuamente por la Palabra de Dios, viviendo el ayuno, la limosna y la oración para vivir como buenos cristianos la pasión, muerte y resurrección del Señor.


En la Semana Santa vivimos a Jesús muerto por nosotros. Su muerte es un acto de entrega y amor por nosotros. Es el Hijo de Dios entregado para revelar el amor del Padre al mundo y darnos la nueva vida a toda la humanidad.


Nos preparamos para vivir la celebración de la Santa Pascua, intensifiquemos la fe, el amor y el camino de purificación para encontrarnos con Cristo. De este modo viviremos el misterio de la Redención, vida nueva en Cristo Señor que nos transmitió por el sacramento del Bautismo, que nos hizo hijos de Dios y nos configuró con Cristo en su muerte y resurrección.


La Iglesia asocia la Vigilia Pascual a la celebración del Bautismo por el que morimos al pecado y participamos en la vida nueva en Jesucristo Resucitado. Así renovamos nuestro Bautismo y reafirmamos que Cristo es el Señor de nuestra vida y Él nos da la Salvación y nos da su espíritu para vivir la gracia que nos dio en ese momento y para que ilumine y guíe todas nuestras acciones y vivamos cada día siguiendo a Cristo con generosidad y amor.


Cristo Resucitado nos da la paz y la alegría que hemos de vivir y transmitir como buenos cristianos. Con este espíritu vivid y participad, como hermandad, en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se celebra en Madrid. La Cruz nos prepara al encuentro con el papa Benedicto XVI, la cruz es la expresión del amor de Dios y la fuente de donde emana la vida eterna. Del corazón de Jesús abierto en la Cruz ha brotado la vida eterna. Acojamos la Cruz de Jesús signo del amor de Dios, como fuente de vida nueva. Solo Cristo puede liberar al mundo del mal y hacer crecer el reino de la justicia, la paz y el amor, al que todos aspiramos. Y esto es lo que significa la cruz de las JMJ, cuya preparación hemos de seguir trabajando y mirando con todas nuestras fuerzas.


Es mi deseo, que la Pascua del Señor la viváis todos los Hermanos del santo Sepulcro y Nuestra Señora de los Dolores con el amor tan grande que tenéis a Jesucristo en la Sagrada Eucaristía.


Con mis mejores saludos para todos los hermanos cofrades, de los que espero la generosa disposición que siempre tuvieron en la celebración de la Semana Santa.


Siempre vuestro.


Sacerdote y amigo.


Esteban Belmonte Pérez.


Párroco de San Pedro Apóstol y


Consiliario de la Hdad. del Santo Sepulcro.

TRIDUO A NUESTROS TITULARES


TRIDUO A NUESTROS TITULARES Los días 13, 14 y 15 de abril, a las 19,30 horas, serán los dedicados al Triduo en honor de nuestros Titulares, oficiados por nuestro director espiritual D. Esteban Belmonte, Párroco del Templo Parroquial de San Pedro Apóstol, y se distribuye de la siguiente manera:

Miércoles, día 13 de abril: primer día de Triduo, cuya Misa será ofrecida a los hermanos difuntos de nuestra Hermandad.

Jueves, día 14 de abril: segundo día de Triduo, con imposición de medallas.

Viernes, día 15 de abril: Viernes de Dolores, tercer día de Triduo.

ACTO DE VENERACIÓN AL SANTÍSIMO CRISTO YACENTE

El viernes, día 15 de abril de 16,00 a 19,00 horas. Solemne Acto de Veneración al Stmo. Cristo Yacente.

CARTEL 2011, OBRA DE DON GUILLERMO MÉNDEZ

La impresionante imagen del Cristo Yacente, captada por el objetivo de D. Guillermo Méndez, es cartel de la Real y Muy Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de los Dolores para esta Semana Santa 2011.
Presentado en el Templo Parroquial de San Pedro Apóstol, fue la gran sorpresa de la tarde del sábado, día 9 de abril de 2011. La sobriedad de la composición da como resultado este cartel intimista que ayuda a la reflexión.
Gracias Guillermo.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (11,3-7.17.20-27.33b-45)

Resurrección de Lázaro. Vincent Van Gogh.

DOMINGO, 10 DE ABRIL DE 2011.

Lectura del Santo Evangelio según San Juan (11,3-7.17.20-27.33b-45).

En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro mandaron recado a Jesús, diciendo: «Señor, tu amigo está enfermo.»

Jesús, al oírlo, dijo: «Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»

Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba. Sólo entonces dice a sus discípulos: «Vamos otra vez a Judea.»

Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»

Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.»

Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección del último día.»
Jesús le dice: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»
Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»
Jesús sollozó y, muy conmovido, preguntó: «¿Dónde lo habéis enterrado?»
Le contestaron: «Señor, ven a verlo.»
Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: «¡Cómo lo quería!»
Pero algunos dijeron: «Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que muriera éste?»
Jesús, sollozando de nuevo, llega al sepulcro. Era una cavidad cubierta con una losa.
Dice Jesús: «Quitad la losa.»
Marta, la hermana del muerto, le dice: «Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.»
Jesús le dice: «¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?»
Entonces quitaron la losa.
Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo: «Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado.»
Y dicho esto, gritó con voz potente: «Lázaro, ven afuera.»
El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario.
Jesús les dijo: «Desatadlo y dejadlo andar.»
Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.
Palabra del Señor

PUNTOS DE CANTE PARA LA SEMANA SANTA 2011 DE LA PEÑA EL MORATO

La saeta.

Espectacular imagen captada por D. Felipe Ortiz

el Viernes Santo de 2009.

PUNTOS DE CANTE DE LA PEÑA EL MORATO PARA LA SEMANA SANTA SANTA 2011.

SABADO DE PASIÓN: 16 de abril.

EL ROSARIO DEL MAR: esquina c/ Hospital con c/ La Reina y a su paso por c/ Almedina nº 26. UNIDAD: A la salida del templo (Bº Piedras Redondas).

CRISTO DEL CAMINO: A la salida del Templo (Plaza Virgen de Monteagud-Bº Araceli.

CRISTO DEL MAR: A la salida del Templo (San Roque. Pescadería) y a su paso por c/ Almedina Nº 26.

DOMINGO DE RAMOS: 17 de abril.

VIRGEN DE LOS ANGELES: Cante a la Salida y en Plaza Flores.

VIRGEN DE LA ESTRELLA: Cante a la salida del templo y a su paso por Nacarro Rodrigo esquina R. Católicos.

SANTA CENA: Balcón Rest. Real y Esquina Jovellanos con Mariana.

LUNES SANTO: 18 de abril.

GRAN PODER: A la salida del Templo y Esquina de Navarro Rodrigo con Reyes Católicos al salir de Carrera Oficial.

PASION: A la salida del Templo. Y esquina Navarro Rodrigo-Reyes Católicos.

MACARENA: A la salida y en Plza. Catedral, a su paso por Hotel Catedral.

MARTES SANTO: 19 de abril.

CORONACION DE LOS MOLINOS: A la salida del templo y c/ Gral. Tamayo.

EL AMOR: a la Salida en C/ Alcalde Muñoz (balcón de Turismo) y c/. Granada a la altura del Rest. Capitol.

MIERCOLES SANTO: 20 de abril.

EL PRENDIMIENTO: A la Salida y C/ Martínez Campos y en el balcon del Restaurante Real en su regreso al Templo.

ESTUDIANTES: Salida, c/ Almedina nº 26, C/. Real (Casa Joaquín), Asoc. Contra el cancer (C/.Gerona). y balcón del Restaurante Real en su regreso al Templo.

JUEVES SANTO: 21 de abril.

ENCUENTRO: A la salida en C. Jardín. y en la puerta del Gran Hotel Almería.

ANGUSTIAS: c/ Almedina nº 26 y Plaza Masnou.

SILENCIO: Plaza Flores y C/ Real balcón del Restaurante Real.

VIERNES SANTO: 22 de abril.

CARIDAD: Plaza de la Catedral, a su paso por Hotel Catedral.

SANTO SEPULCRO: Balcón Rest. Real y esquina Jovellanos/Mariana.

LA SOLEDAD: Plaza del Marín, c/ Jovellanos (Balcón Rest. La Encina) Plaza Masnou y encierro.

NOTA: Estos son los PUNTOS DE CANTE definitivos, salvo algún problema de última hora que esperamos no se produzca.

LA VOZ DE ALMERÍA PUBLICA LOS PREMIOS 2011 DE LA HERMANDAD

Un emotivo artículo de D. Juan Antonio Barrios se publicó ayer, día 6 de abril de 2011, en La Voz de Almería.

La Junta de Gobierno de la Real y Muy Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de los Dolores, manifiesta su agradecimiento, tanto al diario almeriense como al autor del mismo.

ENTREGA DE LOS PREMIOS 2011 DE LA HERMANDAD (3)

Dña. María Dolores Ortiz , Secretaria de la Hermandad, dando lectura del Acta

en la que se nombra a la Peña El Morato como premio Florentino Castañeda 2011.

Fotografía: D. J. Antonio Barrios El Hermano Mayor de la Hermandad del Santo Sepulcro

explica la intensa actividad de la Peña El Morato.

Fotografía: D. J. Antonio Barrios Dña. Lola de Quero junto al Consiliario de la Hermandad, D. Esteban Belmonte,

la Camarera Mayor, Dña María Gámez y el Hermano Mayor.

Fotografía: D. J. Antonio Barrios

Dña. Lola de Quero, presidenta de la Peña El Morato, junto a D. Esteban Belmonte.

Fotografía: D. J. Antonio Barrios D. Jorge Espinosa hace entrega de un cuadro de la serie Saetas,

realizado por él para este año 2011.

Fotografía: D. J. Antonio Barrios
PREMIO FLORENTINO CASTAÑEDA 2011, (a la difusión cultural y apoyo a la Semana Santa almeriense): PEÑA EL MORATO.

PEÑA FLAMENCA EL MORATO

Fue el día 3 de Abril 1981, cuando al decir de los estatutos ya legalizados, dio comienzo su andadura flamenco la peña flamenca "EL MORATO". La idea es fomentar el cante entre aficionados.

Realizan conferencias a cargo de: Alfredo Arrebola, Carlos Benítez, José Luis Navarro, Constantino Díaz, Manuel del Aguila, Manuel Cerrejón y Manuel Bohórquez.

Actuaciones de Cantaores como Alfredo Arrebola, Sorroche, Antonia López, Rocío Segura (Lámpara Minera), Carrete de Almería, Luis el de la Venta, Rafael López en otros muchos. Así como jóvenes promesas de Almería como Ezequiel Pasamontes “Zarrita”, Toñi Fernández, Juan Ruiz “Coronel Chico” de Linares, Alfredo Tejada de Granada.

El Baile flamenco también ha estado presente en las figuras de Chelo Ruiz, Isabel Guirado y Carmen Vergel, así como el Grupo Jerezano ”Sabor Jerez”. El Conservatorio Profesional de Danza de Almería ofrece cada año una muestra de final de curso en la peña.

Guitarristas como “Niño de las Cuevas”. “Niño de la Manola”, José Luis Postigo, “Niño de la Fragua”, Antonio Soto, Fernando Moreno, Isaac Moreno.

Los jóvenes guitarritas almerienses también han tenido cabida: Rubén de Rosario, Jesús Fernández y el granaíno Alfredo Cuenca.

Cabe destacar la concesión del premio Gran Morato de Oro que sirve de reconocimiento a la trayectoria flamenca así se han hecho acreedores a este trofeo los siguientes artistas: Juan Carmona “Habichuela”, Antonio Fernández Díaz “Fosforito”, Naranjito de Triana y en Abril de 2006 al cantaor Enrique Morente.

Desde hace más de 21 años, la peña viene organizando un Certamen de Saetas en la Semana Santa de Almería y en algunos pueblos de la provincia como Gádor e Illar entre otros que si bien comenzaron como un concurso, en la actualidad se celebra como una muestra de cante por saetas en los desfiles procesionales de Almería. Gracias a este certamen se han descubierto voces que posteriormente se han consolidado en el mundo del flamenco como es el caso de Antonia López, Rocío Segura, Mª José Pérez, Montse Pérez, sin olvidarnos de Enrique “Chiquito de Oria”, ya desaparecido, un clásico en la Semana Santa almeriense.

La Real y Muy Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de los Dolores, se siente orgullosa de entregar el premio Florentino Castañeda a la Peña El Morato.

ENTREGA DE LOS PREMIOS 2011 DE LA HERMANDAD (2)

Premio Manolita Ossoro 2011.

Dña. Ana Núñez Carretero.

Fotografía: D. J.Antonio Barrios.

La galardonada junto a su marido, D. Rafael Mora, la Hermana Mayor

de la Hermandad de la Virgen del Carmen, Reina de las Huertas,

Dña. María del Carmen García, premio Manolita Ossoro 2010,

el Hermano Mayor y la Secretaria de la Real y Muy Ilustre

Hermandad del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de los Dolores.

Fotografía: D. J.Antonio Barrios. Dña. María del Carmen García, hace entrega del premio

Manolita Ossoro 2011 a Dña. Ana Núñez en presencia de D. Álvaro Abril,

premio Rafael Saldaña 2010.

Fotografía: D. J.Antonio Barrios. Fotografía: D. J.Antonio Barrios. D. Álvaro Abril entrega el cuadro realizado por el Hermano Mayor a la premiada.

El cuadro pertenece a la serie "Saetas" realizada para este año 2011.

Fotografía: D. J.Antonio Barrios. Fotografía: D. J.Antonio Barrios. D. Rafael Mora, D. Miguel Mora, Dña Ana Núñez, Dña. María Gámez,

D. Jorge Espinosa y Dña. María del Carmen García.

Fotografía: D. J.Antonio Barrios.

D. Rafael Mora, D. Miguel Mora, Dña Ana Núñez y D. Esteban Belmonte,

Párroco de la Iglesia parroquial de San Pedro Apóstol

y Consiliario de la Real y Muy Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro

y Nuestra Señora de los Dolores de la ciudad de Almería.

Fotografía: D. J.Antonio Barrios.


PREMIO MANOLITA OSSORO 2011: DOÑA ANA NÚÑEZ CARRETERO.

Nacida en Garrucha, Dña. Ana Núñez es el ejemplo vivo de la mujer cofrade.

Su filiación a la Hermandad del Santo Sepulcro de Almería junto a su marido, D. Rafael Mora, (Hermano Mayor de esta Hermandad durante seis años), y sus hijos D. Miguel y D. Rafael, es un recorrido natural de sus propias raíces, (ya era "negra" en su pueblo natal).

Discreta y trabajadora, transmite paz y equilibrio a todo el que habla con ella.

La Junta de Gobierno de la Real y Muy Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de los Dolores, se siente orgullosa de otorgar el Premio Manolita Ossoro 2011 a esta mujer cofrade, esposa de cofrade, madre de cofrades que, incansablemente, trabaja por la Hermandad, en silencio, sin protagonismos y de manera constante.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (9,1.6-9. 13-17. 34-38)

Curación del ciego.

El Greco.
DOMINGO, 3 DE ABRIL DE 2011.
Lectura del Santo Evangelio según San Juan (9,1.6-9.13-17.34-38):

En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y escupió en tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo: «Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado).»

Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban: «¿No es ése el que se sentaba a pedir?»

Unos decían: «El mismo.»

Otros decían: «No es él, pero se le parece.»

Él respondía: «Soy yo.»

Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista.

Él les contestó: «Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo.»

Algunos de los fariseos comentaban: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.»

Otros replicaban: «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?»

Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: «Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?»

Él contestó: «Que es un profeta.»

Le replicaron: «Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?»

Y lo expulsaron. Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo: «¿Crees tú en el Hijo del hombre?»

Él contestó: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?»

Jesús le dijo: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es.»

Él dijo: «Creo, Señor.» Y se postró ante él.

Palabra del Señor